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Comunicado del Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonia Wataniba ante los hechos ocurridos en la cuenca del río Caura6 min read

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Imagen de portada de Wataniba

 

Ante los graves eventos ocurridos este 7 de mayo en la cuenca del río Caura, donde un grupo irregular armado de los denominados «sindicatos» atacó a miembros de los pueblos indígenas indígenas Ye’kwana y Sanöma, cobrando la vida de dos Ye’kwana y un trabajador informal, difundimos de manera íntegra, como parte de nuestras #AlertasOEP, el comunicado de nuestra organización hermana Wataniba, que alerta sobre el impacto de la minería ilegal en la región del sur del Orinoco, que según reportes de organizaciones aliadas como Kapé Kapé ya ha costado la vida de más de 20 indígenas y el desplazamiento de centenares más de sus comunidades en los últimos dos años.

 

El comunicado puede ser consultado directamente en la página web de Wataniba.

 

Comunicado del Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonia Wataniba ante los hechos ocurridos en la cuenca del río Caura

Mayo 2020

El Grupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonia – Wataniba manifiesta su solidaridad con los pueblos indígenas Ye’kwana y Sanöma de la cuenca del río Caura, en el estado Bolívar, por los hechos violentos ocurridos en «La Puerta”, en el Caura medio, cometidos por grupos armados externos vinculados a la minería.

El evento ocurrió el día 7 de mayo, a las 6 de la mañana, cuando un conjunto de Indígenas conformados por 13 Ye’kwanas, un Pemon, un Sanöma, fueron atacados por un grupo armado externo vinculado a la minería ilegal, grupos a quienes también se les conoce como «sindicatos». En este hecho resultaron muertos dos Ye’kwana, de nombre Cristian Flores y Franke Sarmiento y otro trabajador informal sin identificación, según fuentes cercanas de los pueblos indígenas cuyos nombres mantenemos en reserva por razones de seguridad. Aún no se han podido rescatar los cuerpos debido al control que este grupo armado tiene sobre la zona. El resto de los presentes, al momento del ataque, huyó hacia la selva sin alimentos ni pertrechos para pasar la noche. Entre ellos se encuentran familias con niños pequeños.

Según lo reportado por el coordinador de la Organización Kuyujani Ye’kwana- Sanöma de la cuenca del río Caura, el grupo armado había venido amenazando a los indígenas con entrar a la fuerza a su territorio, ante la negativa de aceptar su presencia. Dicha situación fue denunciada por Kuyujani a las autoridades competentes, sin obtener respuesta.

El territorio de ocupación tradicional de los pueblos Ye’kwana y Sanöma del río Caura cuenta con un proceso de demarcación, cuyo expediente fue presentado a partir del año 2001 en varias etapas por la organización Kuyujani ante la Comisión Nacional de Demarcación de Hábitats y Tierras Indígenas. Esta Instancia dio su visto bueno en el mes de octubre de 2005. Lamentablemente, esta decisión no fue aprobada por el Ejecutivo Nacional. La demarcación de los territorios indígenas es un derecho reconocido en Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y representa un derecho fundamental para la vida de estos pueblos y es una manera de evitar que grupos ajenos generen hechos de violencia. Además, sienta las bases para la implementación de Protocolos de Consulta Previa Libre e Informada cuando se plantee la necesidad de llevar a cabo proyectos de interés nacional que los afectan.

Por otra parte, con el fin de proteger esta región en 2010, se dio inicio al Plan Caura, focalizado en el Alto Caura y el Alto Erebato, parte del territorio Ye’kwana- Sanöma. Los resultados no fueron satisfactorios pues la minería ilegal en la zona siguió creciendo. Más recientemente, y luego de la creación de la Zona estratégica Nacional Arco Minero del Orinoco, se creó el Parque Nacional Caura (2017), respectivamente, con miras a proteger este territorio indígena desde una perspectiva integral, dado su alto valor ecológico. De esta manera, debería ser, definitivamente, un área libre de minería ilegal, así como de cualquier grupo armado irregular.

En este sentido, queremos expresar nuestra preocupación y rechazo ante esta situación, la cual es recurrente en esta cuenca desde hace más de una década y que representa una clara amenaza y violación a  la integridad física  y  cultural de estos  pueblos indígenas, ligada  a  sus derechos territoriales y ambientales.

Por todas las razones antes expuestas, como organización que promueve los derechos indígenas y ambientales, solicitamos a los órganos competentes del Estado venezolano tomar medidas urgentes y  efectivas, como:

  • Garantizar la integridad física y cultural de los pueblos Ye’kwana y Sanöma, habitantes de la cuenca del Caura y Alto Erebato, ante la actividad minera en la zona y la presencia de grupos armados generadores de violencia.
  • Retomar con urgencia el proceso de demarcación de hábitats y tierras indígenas en la cuenca del rio Caura.
  • Proteger los derechos ambientales previstos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como dar cumplimiento a las normas en materia de Aéreas Naturales Protegidas, por lo que urge generar el Plan de Ordenamiento y el Reglamento de Uso del Parque Nacional Caura y eliminar toda actividad de naturaleza ilegal que allí estén ocurriendo.
  • Implementar medidas efectivas para controlar la minería ilegal en la zona, y desalojar a los grupos mineros.
  • Realizar una investigación efectiva e imparcial para determinar responsabilidades en el caso particular del asesinato de estos dos indígenas.

Finalmente, elGrupo de Trabajo Socioambiental de la Amazonia Wataniba hace un llamado a los órganos competentes del Estado venezolano a tomar medidas que permitan controlar el grave problema de la presencia y actuación de grupos armados externos (sindicatos) en territorios habitados por pueblos y comunidades indígenas. Resaltamos con preocupación que en los últimos años ha habido un aumento de la actividad minera ilegal en la región produciendo graves impactos ambientales, socioculturales y sanitarios. En la actualidad la movilidad incontrolada de esos agentes puede generar amenazas vinculadas a la sobrevivencia de los pueblos y comunidades indígenas, las cuales en la actualidad pueden estar referidas a la pandemia del Covid-19. La movilidad de los mineros no solo genera violencia y muerte sino también trasmisión de enfermedades que en el caso del coronavirus puede llevar a  un verdadero  etnocidio. En cumplimiento del deber de protección que tiene el Estado venezolano según los convenios internacionales es urgente tomar medidas no solo en la cuenca del Caura, sino también en diferentes sectores al sur del Orinoco.

 

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