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Claves del Agua en Territorios Indígenas [+infografía]4 min read

Las actividades económico-productivas y extractivas en los territorios están poniendo en peligro la subsistencia de los pueblos indígenas. Se ha vuelto frecuente la contaminación de los afluentes, dificultando el desarrollo tanto humano como animal y vegetal. Esta situación además va generando distintos factores de riesgo que propician el desarrollo de enfermedades endémicas.

Las actividades económicas y extractivas, como la minería, afectan ampliamente las aguas, aire y el sustento de vida de los indígenas. Estas actividades utilizan grandes cantidades de agua para su propósito, afectando las cuencas y ríos, por grandes descargas de aguas contaminadas con sustancias tóxicas no biodegradables. Las perturbaciones ambientales son significativas, también presentándose el desvío de ríos. La aceleración de la expansión del extractivismo es un hecho, devastando territorios que se habían mantenido al margen de la expansión del capital, dejando tras de sí bosques destruidos, aguas contaminadas, biodiversidad reducida y poblaciones desplazadas en busca de fuentes de vida.

Se viene experimentando un proceso de afectación de las reservas forestales para atender las dinámicas socio-económicas de la población y los afluentes se están interviniendo para atender cultivos (principalmente invernaderos) y necesidades domésticas, afectando así la captación del agua que debe llegar a las lagunas y desequilibrando sus ciclos hidrológicos. La intensificación de la explotación de materias primas, lejos de permitir una acumulación que garantice la inversión en alternativas al extractivismo, tiende a bloquear la posibilidad de otras actividades generando procesos de desindustrialización y el deterioro de la soberanía alimentaria

Ante el avance incontenible de estas lógicas depredadoras, en estos años no solo han continuado, sino que se han profundizado y extendido en todo el continente las luchas y resistencias en contra del extractivismo y de sus infraestructuras (represas, carreteras, oleoductos, puertos). Se han articulado redes continentales contra la mega minería, la explotación petrolera, las grandes represas hidroeléctricas, los monocultivos y los transgénicos.

Pueblos indígenas, afrodescendientes y campesinos, así como habitantes de pequeñas ciudades alejadas de las metrópolis, son hoy los principales protagonistas de estas luchas en Latinoamérica. Se han logrado importantes victorias locales y en muchas ocasiones las empresas se han tenido que retirar ante la resistencia de las poblaciones afectadas. Sin embargo, en el contexto de una cultura que es no solo dominante, sino que ha sido reforzada por las políticas de todos los gobiernos sin excepción, estas luchas están hoy en una amenaza de vida. El rol de los pueblos indígenas es fundamental al respecto.

El recrudecimiento de estos factores de penetración y neocolonización de sus territorios ha llevado a algunos de estos pueblos a intensificar sus narrativas y prácticas de resistencia y re-existencia. La defensa del territorio ha sido la principal reivindicación en las declaraciones que surgen a raíz de los conflictos, en pueblos tales como los Wayúu y Yukpa (Sierra de Perijá), Yek’wana y Sanemá (cuenca del río Caura), Yanomami (río Ocamo, municipio Alto Orinoco, estado Amazonas), Pemón (Alto Paragua) o Yabarana (municipio Manapiare, estado Amazonas).

Muchos de estos pueblos han declarado que, ante las severas amenazas a su vida, llevarán sus luchas hasta las últimas consecuencias. En estas luchas, diversos métodos de acción directa han sido llevados adelante tales como capturas y retenciones de efectivos militares (como lo realizado por los indígenas pemón del Alto Paragua en  2011), ocupación de tierras (como lo efectuaron los yukpas de los ríos Yaza y Tukuko), intervención en zonas mineras (como lo hecho por los yanomami del río Ocamo y los yabarana en el municipio Manapiare), bloqueo de aeropuertos (realizado por los pemón del río Carrao en el parque Canaima), creación de comunidades autónomas, entre otras.

Con el vivir bien/buen vivir, el anakueipa (la buena manera de hacer las cosas wayúu), promovido por los hermanos y hermanas de los pueblos indígenas no se busca un capitalismo más humano, ni un desarrollo más sostenible. Constitutivamente implica, por el contrario, una crítica radical a la linealidad del desarrollo histórico y a la idea misma de desarrollo.

Desde Voces por el Agua ofrecemos esta infografía que problematiza la realidad de las claves del agua en territorios indígenas, como herramienta para la información y el debate en las comunidades. ¡Compártela!

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Investigación, producción y diseño: Vanessa González, Patricia Franco y Liliana Buitrago

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