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Militares desobedecen resolución del MINEC y permiten minería ilegal en el Bajo Caura5 min read

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Por Fritz Sánchez

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Imagen de portada: Otra de las grandes dragas que ya ha sido ensamblada y puesta en el Caura.

Efectivos castrenses hicieron caso omiso a resolución del MINEC de fecha 20 de marzo del presente año en la cual instaba al Destacamento de la Guardia Nacional Bolivariana destacada en Maripa, municipio Sucre del estado Bolívar, a detener el ensamblaje de una draga por no tener la documentación legal ni la permisología requerida para ejercer la actividad aurífera en la cuenca baja del río Caura.

Oficio MINEC que ignoraron los militares de Maripa. Imagen Fritz Sánchez.

La omisión administrativa no solo propició que dicha draga fuera armada y puesta en operaciones, sino que dos embarcaciones tipo balsa también se ensamblaran y actualmente se encuentren en los últimos preparativos para ponerlas a funcionar.

Según se pudo conocer en el oficio No.01-00-19.00-02-008/2020 el Ministerio del Poder Popular para el Ecosocialismo,  Área Administrativa No. 2 Cuenca del río Caura, solicitó al Capitán Gil Sánchez Yomer, comandante de la 3ra Compañía D-621, la retención de maquinarias y equipos, así como la suspensión de las balsas mineras en el campamento Chaparrito, ubicado a pocos metros aguas abajo de Maripa en las riberas del río Caura.

Balsa del Guyanés destruyendo el lecho del río CAURA a la altura de la comunidad La Colonial. Imagen Fritz Sánchez

En dicha resolución, la medida del órgano rector se basó en una inspección realizada a la zona el pasado 20 de marzo dónde el encargado de la construcción de las balsas, Jhonny Espinosa: «no contaba con la autorización para Ocupación del Territorio con Coordenadas realmente certificadas, ni con la Autorización para la Afectación de los recursos naturales, ni con la inspección de funcionarios del MINEC, ni con el Acta Autorizada de Operaciones, entre otros documentos que deben ser suscritos previamente por el Ministerio de Ecosocialismo», según señala el mismo informe del ente gubernamental.

Asimismo, el oficio deja constancia que Espinosa, encargado del ensamble de las dragas manifestó: «si yo (la comisión del MINEC) los paralizaba, vendría alguien del Ministerio de Minería y le daría continuidad a los trabajos, teniendo conocimiento de los mismos la Alcaldía y todas las autoridades civiles y militares locales», como efectivamente ocurrió, dejando entrever el terrible nivel de complicidad de los mineros ilegales con las instituciones públicas y militares de la región.

Actualmente, está balsa está destruyendo el lecho del río Caura, a 33 km aguas arriba de Maripa entre las comunidades de La Colonial y Payaraima.

Reinician trabajos de ensamblaje de balsas ilegales cerca de Maripa. Imagen Fritz Sánchez

Se encuentran operando con total impunidad, cobijados por la complicidad militar y una crítica escasez de combustible que impide a las poblaciones locales trasladarse aguas arriba para protestar la actividad aurífera ilegal.

Sin embargo, como en toda la región Guayana, la escasez de combustible la sufren la ciudadanía, mientras los equipos mineros redoblan su accionar por el constante suministro de combustible.

En este sentido, representantes de los pueblos del Bajo Caura se han manifestado.

Las comunidades indígenas y criollas del bajo caura, comunidad Piapoco Pueblo Nuevo, capitán Marcos Gonzalez; comunidad Piapoco Payaraima capitán Manuel; comunidad Nueva Esperanza, capitán Samuel Rodríguez; y representantes de comunidades criollas y afrodescendientes se han unido para  rechazar contundentemente la balsa que está destruyendo el lecho del río CAURA a la altura de la comunidad La Colonial ubicada 33 km aguas arriba de Maripa, capital del municipio Sucre del estado Bolívar.

Asimismo todos los líderes comunitarios hacen un llamado al capitán de La Colonial, Camilo Ángel Pérez en función de no seguir permitiendo este ecocidio en las riberas de esta comunidad piapoco en el río CAURA.

UNA LUCHA DE TODOS

Como recordamos, gracias a la presión de la opinión pública regional y nacional, la determinación de las comunidades y los distintos pronunciamiento de diversas organizaciones de derechos humanos y ambientalistas de todo el país, está balsa detuvo sus operaciones en la desembocadura del CAURA con el ORINOCO (julio 2020), posteriormente la subieron aguas arriba de Maripa cerca de la comunidad de Aripao (agosto 2020), donde nuevamente logró detenerse su operatividad. Actualmente se encuentran a la altura de La Colonial dónde días atrás acaba de iniciar operaciones.

Líderes del Bajo Caura cuestionaron la vergonzosa inacción de los efectivos militares y del poder político municipal que desde hace meses no ha decomisado ni detenido está embarcación minera q se ha estado «paseado» por todo el Bajo Caura sin ninguna  documentación ni permisología legal.

Adicionalmente, se han reiniciado los trabajos para la puesta en operaciones de otras dos balsas con monitores hidráulicos de gran calado en el Campamento en Chaparrito y, de no deterse su accionar podrían entrar en operatividad las próximas semanas.

Para los pueblos de la cuenca Baja, la minería ilegal terminara de colapsar el ya frágil río Caura, con irreparables consecuencias ambientales, sociales y de salud pública

«¡El río es de todos! Así ubiquen cada vez más arriba la balsa en La Colonial y las otras dos que están ensamblando, esa agua baja y es la que tomamos; nos va a enfermar y envenenar», manifestaron.

En este sentido, representantes de los pueblos del Bajo Caura, fueron enfáticos en afirmar que la destrucción y contaminación del río implicará la muerte de todas las comunidades aguas abajo al ser el CAURA el único proveedor de agua para el consumo humano y obtener de igual forma, su principal fuente de alimentos como lo es el pescado.

La minería ilegal en el Bajo Caura representa un ecocidio y etnocidio que, según oficio del mismo MINEC desde marzo, debió detenerse, pero los militares y la alcaldía del municipio Sucre, avalaron con su inacción cómplice su puesta en operatividad y el avance de los trabajos auríferos en la cuenca.

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