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Patrimonio y Monumento Natural de Mérida en Riesgo, la Laguna de Urao víctima del olvido4 min read

Voces por el Agua

Por: Erick Camargo (Corresponsal OEP)

Para Observatorio de Ecología Política de Venezuela

Imágenes de FUNDALAGUNA

La Laguna de Urao es un embalse natural de agua salada que se ubica en el pueblo de Lagunillas, en Mérida, municipio Sucre. Su salinidad se debe al mineral urao, el cual es producido por las sales de origen subterráneo que llegan por acuíferos a la laguna. Por cientos de años ha sido un invaluable recurso natural, recreacional y turístico de los habitantes de la región y sus visitantes.

Sin embargo, en los últimos años se ha visto amenazada con la constante expansión urbana de la ciudad de Lagunillas y la construcción indiscriminada en sus alrededores, situación que ha hecho que su nivel de agua baje dramáticamente así como se ha visto un grave deterioro en la calidad del agua de la misma.

La laguna era conocida por los pueblos indígenas como Yohama, el cual ha sido rescatado por la comunidad y sus defensores.

En 1979 la Laguna de Urao fue decretada Monumento Natural, según sus defensores, aglomerados en la Fundación Ecologista Salvemos la Laguna de Urao (FUNDALAGUNA), este hito marcó un antes y después, alegando que la figura ABRAE de Monumento Natural ha sido perjudicial para su protección y conservación, solicitando, por medio del profesor Alexi Valero, en reiteradas ocasiones, un cambio de status o de figura jurídica para la Laguna, a fin de garantizar su defensa y tener acceso a mecanismos que permitan su recuperación.

Varios miembros de FUNDALAGUNA han tenido varias visitas a los medios de comunicación locales y regionales para denunciar el deterioro, teniendo varios años en la insistente lucha por salvar la Laguna de Urao, sin obtener respuestas de las autoridades, quienes se hacen la vista gorda, mientras la indiferencia de pobladores, que utilizan las riveras de la misma como basureros o colectores de cloacas, así como la intensa actividad agrícola de las cercanías, que toma agua de las escorrentías naturales que alimentan la Laguna.

El pasado 12 de julio Alexi Valero informó que por primera vez en ocho años el llamado «Cocal», sector «las Trincheras» recibió la escorrentía del redondel de la Laguna, la cual es utilizada por los agricultores para el riesgo sin ningún control, cortando el flujo hacia la misma.  Nos comenta que en 2015 denunciaron en tribunales el empotramiento de las aguas evitando su flujo hacia la laguna; sin embargo los tribunales hicieron caso omiso y apenas elevaron exhortos y sugerencias.

Se ha denunciado que incluso, frente a la sede del Ministerio de Ecosocialismo y Agua (antes Ambiente) se ha encajonado agua para alimentar viveros y cultivos, sin que estas autoridades, que deberían estar pendientes de la situación, hagan algo al respecto. Incluso nada hacen con respecto a la basura, ni se molestan por enviar cuadrillas de limpieza.

Pero no sólo existen denuncias, también los ingenieros Carlos Guillén y Omar Guerrero de FUNDALAGUNA han levantado propuestas para la recuperación de la Laguna, las cuales han sido presentadas a las autoridades en reiteradas ocasiones, siendo la última una conversación telefónica reseñada en las redes sociales, levantando nuevamente las esperanzas de la población por la recuperación de su patrimonio natural.

Otros efectos que han incidido en el deterioro de la Laguna han sido las condiciones climáticas cambiantes, producto de la intensificación de los fenómenos de El Niño y La Niña, así como el alargamiento de la estación seca producto de los trastornos climáticos derivados de la actividad humana y que el estado Mérida ha vivido con especial intensidad, sobre todo en sus pisos climáticos más altos.

Deterioro de las Cuencas

El profesor Carlos Jaramillo también ha advertido sobre el deterioro de las cuencas circundantes a Lagunillas y la Laguna de Urao. Indica que hace 30 años la quebrada San Miguel tenía un importante caudal al punto que era típico ver una fila de carros los fines de semanas en un sector muy cercano a Lagunillas, acudiendo las personas de los poblados cercanos a bañarse en la misma. Situación imposible hoy en día.

Imagen cortesía de Carlos Jaramillo.

Informa que en las zonas altas de la cuenca la intervención humana se ha intensificado, se permitió la construcción de vías terrestres muy cerca de las nacientes, provocando el asentamiento en las orillas de estos caminos carreteros, lo que viene acompañado con actividades agrícolas en sitios inapropiados para ello. Nos comenta que esto incrementó la deforestación en las nacientes de los ríos y quebradas, por lo cual se ha intensificado la erosión de las laderas de las montañas, disminuyendo los caudales de agua que escurren por la cuenca.

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