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La contaminación de la Laguna de Sinamaica por el contrabando transfronterizo de combustible (Zulia)

Última actualización: febrero 2022

I. Datos básicos

Ubicación del conflicto (localidad, municipio y estado del país)

Laguna de Sinamaica, al noroeste del Lago de Maracaibo en el municipio Guajira, estado Zulia

Área del proyecto (en kms2 o has.)

La laguna tiene una superficie aproximada de 50 Km2

Tipo de población (urbana, semi-urbana, rural o indígena)

  • Indígena y rural

Resumen del caso

La Laguna de Sinamaica está situada al noroccidente del estado Zulia y en la costa noroeste del Lago de Maracaibo, limita por el norte con el Gran Eneal, por el sur con el municipio Mara, por el este con Sinamaica y la desembocadura del río Limón, y por el oeste con Carrasquero, muy cerca de Maracaibo. Forma parte del sistema estuarino del río Limón y en él ocurre el intercambio de diferentes cuerpos de agua: el río Limón, que es su principal afluente; el Lago de Maracaibo (a través de bahía de Urubá); el golfo de Venezuela (a través de un intercambio freático por el Gran Eneal); y tiene relación directa con el área de manglar más extensa del estado Zulia (ICLAM, 2001. Citado por Montiel y otros. 2015). Es uno de los reservorios de agua más importantes de la región zuliana. Sus aguas salobres se extienden en los 50 km2 de superficie que la conforman; posee anchos canales con manglares rojos, blancos, negros o el botoncillo, además de cocoteros.

Este ecosistema manglar-lagunar ha sido la cuna de quienes son  considerados los “primeros venezolanos”, el pueblo Añú-Paraujano (que significa gente de agua). Su relación con el agua es tan intensa que no es sólo el medio físico en donde desarrollan su dinámica cotidiana, sino que también les provee las materias primas para su modo de vida (Fernández, 2002). La Laguna y los Añú han sido protagonistas en importantes hechos históricos: se señala que allí es donde se origina el nombre de Venezuela. Existen dos versiones distintas con el mismo resultado sobre el origen del nombre de nuestro país: una afirma que los indígenas llamaban al pequeño poblado de Sinamaica “Veneciuela”, que significa “agua grande”, mientras que otros narran que el paisaje de palafitos que encontraron los hombres de Alonso de Ojeda les causó gran asombro, a lo que el italiano Américo Vespucio denominó “pequeña Venecia”, por la similitud con la ciudad italiana. Por lo tanto es uno de los iconos de identidad nacional y de la región Zuliana.

Finol (2015) resume parte de la historia de los Añú y de su territorio:

“el pueblo Añú fue el que recibió de manera directa la invasión europea desde la llegada de los primeros emisarios de la monarquía castellana, enfrentando una guerra de resistencia que duró más de un siglo (…) El siglo XX vio llegar la era petrolera y con ella la urbanización desordenada, la contaminación y el saqueo. Los Añú han sido los más afectados por la industria petrolera, con la destrucción de su hábitat ancestral, el Lago Maracaibo. El racismo anti Añú tuvo su clímax el 13 de noviembre de 1939 cuando las transnacionales y la dictadura causaron el “Incendio de Lagunillas” que destruyó mil doscientas viviendas palafíticas del ancestral Paraute, un poblado con miles de años establecido en esa ensenada…”

Los palafitos han sido las viviendas tradicionales de este pueblo, quienes las construyen con manglar o enea y reposan sobre las aguas. Para transportarse emplean cayucos que son embarcaciones elaboradas con troncos de los árboles. Las actividades económicas tradicionales más importantes de este pueblo han sido la artesanía –por lo que utilizan la enea, juncos y majagua como materia prima– y la pesca, de donde obtienen su principal fuente de alimentación y que también les permite comercializar.

En la actualidad en la Laguna conviven criollos e indígenas Wayuú y Añú (14 comunidades de este último pueblo). Pero son estos últimos, como su nombre y tradición indica, quienes mantienen una relación más directa con el agua.

La conjunción de los elementos naturales y los asociados a la cultura étnica han hecho de la Laguna de Sinamaica una zona turística para propios y extranjeros. Sin embargo, la laguna es una zona desasistida donde prevalece la pobreza extrema, la insalubridad y el abandono. Sus habitantes viven bajo condiciones de marginalidad. Una evidencia de ello es el estado de los servicios públicos y en red: carecen de acueductos por lo que se abastecen de agua potable a través de camiones cisternas que llegan al puerto más cercano de manera periódica, llenan con agua las pipas de plástico y luego son trasladadas en lanchas o cayucos hasta los hogares. La eliminación de excretas se realiza de forma directa en la Laguna; estas aguas a su vez son utilizadas para el aseo, quehaceres domésticos y consumo humano, lo que genera que las enfermedades de tipo gastrointestinales sean recurrentes en los miembros de las comunidades indígenas (Levy y otros 2009).

La pesca se ha visto reducida y ahora es una práctica ocasional, consecuencia de la contaminación de las aguas, las bajas ganancias económicas, la disminución del espejo de agua por el dragado de los ríos que nutren a la Laguna (situación que se agrava en temporadas de sequía y se evidencia a través de la sedimentación de la misma), la deforestación en la cuenca de los ríos y los altos costes de los repuestos de las embarcaciones (Montiel, 2016), por mencionar los principales factores. “En donde antes había agua ahora hay sedimentos. En algunos lugares incluso se puede caminar. La laguna de Sinamaica agoniza” (Bermúdez, 2015).

Esta situación ha generado el desplazamiento de sus habitantes hacia áreas más atractivas económicamente y los que aún permanecen en el sector son en su mayoría ancianos con alto sentido de pertenencia al lugar que se encargan de cortar leña, mientras que los más jóvenes se dedican al contrabando de extracción de diversos productos, donde la gasolina es el más importante.

El contrabando de extracción o “bachaqueo” de gasolina ha sido una de las actividades ilícitas más lucrativas en este sector y a pesar de que se realiza desde hace ya varios años, su práctica se ha intensificado durante  la extraordinaria crisis que vive el país desde hace varios años. Por mucho tiempo, la gasolina venezolana fue la más barata del mundo, por lo que su contrabando ha tenido un alto porcentaje de ganancias para los involucrados. La Laguna de Sinamaica ha hecho parte de una ruta que permite transportar la gasolina extraída –desde sitios como Maracaibo–, pasando por zonas fluviales hasta llegar a vías terrestres (como La Guajira), y ser trasladada hacia Colombia, donde finalmente se ha vendido.

Montiel (2006) indica que cuando los habitantes de la Laguna han sido interrogados por las autoridades, estos han encubierto a los contrabandistas, asegurando desconocer el origen de los recipientes y afirmando que contienen agua y no gasolina. También indica que durante las incautaciones, en primera instancia los funcionarios estatales intentan mediar y concientizar para la entrega de las pipas, pero los denominados ‘bachaqueros’ defienden su mercancía y es necesaria la aplicación de mecanismos más severos, por lo que para que ocurra el decomiso deben destruir los recipientes. Los pobladores afirman que si incautan el material en el agua el contenido es vertido directamente en la laguna, y si es incautado en la tierra se quema en los manglares y las eneas, lo que produce humo y la muerte de los peces.

Sin embargo, esta actividad es una de las más extendidas en la región, y en la laguna se señalala participación prácticamente de todos en la misma. Aunque exista patrullaje de la armada y el ejército durante las 24 horas del día, los grandes volúmenes de gasolina que son transportados diariamente a plena hora el día demuestran que contrabandistas, habitantes y funcionarios han operado de manera conjunta.

Todos sufren las múltiples consecuencias de la contaminación de la laguna: la degradación de los ecosistemas, la aparición de enfermedades gastrointestinales, los riesgos de quemas y explosiones por el mal manejo del combustible y cambio en los patrones de vida; pero son pocas las denuncias que se registran porque en realidad el contrabando es muy lucrativo y constituye la manera más rápidas de obtener recursos económicos en un localidad empobrecida. Incluso, habitantes justifican el desarrollo de este tipo de actividad ante la falta de ayuda gubernamental y sus precarias condiciones de vida.

Las denuncias por la contaminación ambiental las realizan ambientalistas, periodistas e investigadores de la región preocupados por la materia. Por su parte, los habitantes denuncian ante los medios de comunicación las dificultades que tienen en cuanto a los servicios públicos, los altos costos de los productos de primera necesidad, la disminución de las fuentes de empleo, las enfermedades que padecen, la contaminación de la laguna y la  disminución de especies para la pesca, pero señalan que la principal causa es el aumento de la salinidad de las aguas y la sedimentación que afecta a la laguna; no mencionan como causa la contaminación a los derrames de combustible que se producen por el contrabando.

Las respuestas del gobierno, tanto a escala local como nacional, han estado dirigidas hacia los decomisos y detenciones de los involucrados. También, conjuntamente con las comunidades organizadas, se ha anunciado la necesidad de reimpulsar la Laguna como un destino turístico. Sin embargo, la realidad ha sido otra. El estado Zulia, uno de los más colapsados de todo el país, está ampliamente dominado por economías ilícitas de la extracción. Numerosos funcionarios, incluyendo del sector militar, se encuentran profundamente involucrados en este tipo de actividad, lo que dificulta sobremanera resolver la problemática. Ante la ausencia de alternativas, los pobladores se ven obligados a refugiarse en este ilícito.

Durante la pandemia, el precio del combustible en Venezuela fue aumentado, lo que produjo que no fuese ya tan atractivo el contrabando de este recurso, haciendo mermar el tráfico hacia Colombia. Incluso se ha registrado el traslado ilícito de combustible desde Colombia hacia Venezuela. No obstante, de ninguna manera ha desaparecido esta actividad ilegal, siendo que va variando dependiendo de condiciones de escasez o aumento de la oferta, entramados de corrupción particulares y cambios en los precios también en Colombia.

Este caso expresa un círculo vicioso de compleja resolución: hay una estrecha relación entre la contaminación ambiental de la Laguna y la pobreza de sus habitantes (dado que, por ejemplo, por la contaminación se merma la pesca y el turismo, fuentes de ingreso tradicional). Por otro lado, hay una estrecha relación entre la pobreza de los pobladores y la importancia del contrabando de gasolina, como forma de sobrevivencia económica de las familias. Y adicionalmente, existe una estrecha relación entre el contrabando de gasolina y la contaminación de esos ecosistemas. Estos factores, hacen que estas problemáticas se vivan tan contradictoriamente por las poblaciones.

 

II. Fuente del conflicto

Principal actividad económica (u otra) que origina el conflicto

  • Petróleo y Gas Natural

Otras actividades económicas involucradas (si existen)

  • Pesca
  • Turismo
  • Artesanía

Commodities o ‘recursos naturales’ involucrados (ej. oro, bauxita, madera, agua, petróleo, gas, soja, eucalipto)

  • Gasolina

III. Proyecto y actores involucrados

Ubicación del proyecto o actividad económica (localidad, municipio y estado del país)

Laguna de Sinamaica, ubicada al noroeste del Lago de Maracaibo en el municipio Guajira, estado Zulia

Resumen y descripción del proyecto (o la actividad económica)

El negocio ilícito transfronterizo de gasolina ha sido probablemente uno de los negocios más rentables de todo el país. Al haberse conseguido por tanto tiempo el precio de la gasolina más barato del mundo, esto incentivó sobremanera su tráfico hacia Colombia, donde se ha vendido a precios internacionales (El País, 2017). El contrabando se ha intensificado en los últimos lustros debido a variados factores como el auge de la corrupción y la profunda crisis económica en el país, por mencionar algunos ejemplos. Según Eulogio Del Pino, quien fuese presidente de Petróleos de Venezuela –detenido bajo cargos de presunta corrupción– declaró en 2015 que un promedio de 100.000 barriles de gasolina cruzaban las fronteras de forma ilegal. El 60% de ese tráfico, dijo entonces el embajador de Venezuela en Bogotá, Pável Rondón, viajaba hasta Colombia a través del estado Zulia (El Pacifista, 2018).

Para Cobos (2014) el ‘bachaqueo’ o contrabando de combustible se hace evidente en la Laguna de Sinamaica. Gracias al fuerte olor a gasolina que existe en esta zona, se ha reconocido lo frecuente de dicha práctica. Sin embargo, no solamente el olor a combustible reflejaba los niveles en los que ha desarrollado la actividad, sino que también ha sido posible apreciar a simple vista a cualquier hora del día y con total impunidad, los depósitos, laboratorios y el traslado de combustible. Las pipas que utilizan para recolectar la escasa agua potable que llega al sector, y que tienen una capacidad de 220 litros, también son empleadas para almacenar y transportar la gasolina. Con el fin de facilitar su manipulación son amarradas en grupos de 12 en forma de chorizo y se movilizan en los cayucos para ser extraídas por vía lacustre, marítima o terrestre desde la laguna por el río Limón hasta la Guajira venezolana, y de ahí hasta la Guajira colombiana (algunos indígenas Wayuu también colocan puntos de control en la ruta en Venezuela). La ruta va desde Maracaibo, pasa por la Laguna bordeando hacia La Guajira, desde donde sale hacia Maicao, Colombia.

Un ‘chorizo’ puede contener al menos 2.640 litros del preciado combustible. Los sectores La Boquita, El Japón y Nuevo Mundo han sido los más involucrados en el contrabando (Morán, 2017). Según Morán, en el año 2014 se destruyeron 1.170 pipas de combustible, lo que representa al menos 250 mil litros de gasolina.

Aunque no se tiene una estimación determinada, se calcula que los volúmenes del tráfico han sido muy grandes, pudiendo alcanzar un valor de 100 millones de dólares mensuales (Testigo Directo, 2014; Caracol, 2013; Los Informantes, 2018). El volumen de gasolina trasladada puede dar una idea aproximada de la gran cantidad de litros del combustible que se pueden perder tras los derrames que produce la manipulación y movilización de los recipientes. Por otro lado, se revela que los márgenes de ganancia son enormes: datos de investigación reporteril han señalado que, para 2014, cada pipa de gasolina comprada en Venezuela tenía un valor de 20.000 pesos colombianos, vendiéndose posteriormente en Colombia por 180.000 pesos (Testigo Directo, 2014). La importancia y peso de esta actividad económica ilícita revela que es manejada por poderosos grupos del crimen organizado de ambos países. Moya (2016) cuestiona cual es la verdadera labor que cumplen las autoridades: señala que los militares están involucrados en la actividad, por lo que no ejercen ningún tipo de control y se ven beneficiados económicamente.

Gracias a los altos beneficios económicos que pueden obtener todos los implicados, el contrabando de combustible se ha convertido en la actividad económica más desarrollada en la zona, que ha visto progresivamente mermada la cestería, la pesca y el turismo como consecuencia de la contaminación de las aguas de la laguna. Sinamaica es un sector que se encuentra desasistido por los programas sociales del ejecutivo nacional y regional; los altos costos en los alimentos y las cada vez más escasas fuentes de empleo suelen son los argumentos que plantean los habitantes para involucrarse en el fácil y altamente rentable negocio del contrabando.

A partir de 2020, varios factores han cambiado las dinámicas del contrabando de combustible: por un lado, desde el año 2020, el Gobierno de Maduro comenzó a elevar el precio de la gasolina, llevándolo incluso a precio internacional (aunque una parte de la oferta se puede conseguir aún a precio subsidiado); por otro lado, se ha acentuado el colapso de la industria petrolera (sea por la crisis o por las sanciones internacionales contra PDVSA) lo que también se ha expresado en la debacle de la capacidad de refinación en el país. Estos factores han mermado los volúmenes del contrabando del recurso hacia Colombia, siendo que incluso se ha registrado el traslado ilícito de combustible desde Colombia hacia Venezuela. No obstante, de ninguna manera esto implica que la actividad ha desaparecido.

Empresas privadas nacionales e internacionales involucradas

  • No determinado

Actores gubernamentales y compañías nacionales relevantes

  • Gobernación del estado Zulia
  • Alcaldía del municipio Guajira
  • Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Zona Operativa de Defensa Integral N°11 Zulia
  • ICLAM

Instituciones internacionales y de financiamiento (si existen)

  • No se registran

Nivel de las inversiones (en US$ en Bs.)

  • No determinado

Status actual del proyecto (en fase exploratoria, planificado y listo para su ejecución, en ejecución, operando, detenido)

  • Operando

Población afectada (grupos sociales y estimación numérica)

  • La etnia Añú-Paraujana que se emplaza en la Laguna de Sinamaica contaba con más de 7000 habitantes que conformaban alrededor de 1347 familias para el año 2016 (Montiel, 2016).

 

IV. Conflicto y Movilizaciones

Fecha aproximada de inicio de las movilizaciones

  • Aunque el problema es de vieja data, comenzaron a hacerse fuertes y más recurrentes las denuncias a partir del año 2014.

Cronología y detalles de las movilizaciones

A pesar de que la situación de contaminación de la Laguna de Sinamaica producto del contrabando de gasolina es de vieja data, se registran pocas y escuetas denuncias, principalmente en medios de comunicación locales por parte de los habitantes de la laguna, quienes se concentran en demandar mejoras para sus condiciones de vida. Las denuncias son escuetas y la mayor parte de ellas las realizan investigadores y periodistas. No se registran movilizaciones y acciones de calle respecto a los impactos socio-ambientales de los derrames de combustible.

Como ya se ha mencionado, lo que sí se reporta son las declaraciones de los pobladores de la zona, precarizados en sus modos de vida que, aunque difícilmente no se verbalicen de manera explícita, se produce también por la contaminación ambiental de la laguna con combustible. Habitantes denuncian a través de reportajes todas las dificultades que enfrentan los Anú en Sinamaica, a pesar de amenazas que reciben (Colina, 2015). Sostienen que son deplorables las condiciones de vida en este sector, recuerda que, durante la visita del presidente Chávez en el año 2010 cuando se vieron afectados por las inundaciones, se aprobaron recursos económicos para la recuperación de la laguna, pero que los hechos de corrupción de PDVSA (ente encargado de realizar las obras) no permitieron que se mejoraran ni construyeran las nuevas viviendas ofrecidas. “La guajira no tiene doliente”, afirman.

Un elemento que se evidencia en las quejas de los pobladores de la laguna es el problema de la salud, que es muy dramático en la zona. Mencionan preocupación por los derrames de combustible en La Laguna y su exposición a enfermedades, vinculadas a la pésima situación ambiental de las aguas, contaminadas también por la acumulación de desechos, que no se disponen ni recogen correctamente. Señalan que con las lluvias la basura colapsa y empeora la situación sanitaria. “Aquí debe actuar el gobierno municipal que está desaparecido” dijo Ana Guerrero, habitante de La Guajira (González, 2019).

Diversos reportajes, como el de Arenas (2015), resaltan el contraste entre las bellezas naturales de esta región con los altos niveles de contaminación provenientes del contrabando y los desechos humanos que caen sin tratamiento en las aguas de la Laguna.

A pesar de que la afectación por la gasolina y los otros impactos como la salinidad y sedimentación de la laguna es tremenda, muchos se quejan internamente, o simplemente no realizan los reclamos pertinentes porque participan de una u otra forma del contrabando, del cual perciben ganancias que les permiten cubrir necesidades puntuales. Todo esto evidencia que la problemática se vive de manera muy contradictoria para las poblaciones locales.

Algunos reclamos y peticiones de los grupos movilizados (Tales como saneamiento ambiental, suspensión del proyecto, atención médica, demarcación de tierras, compensaciones, etc.)

El pueblo Añú y la población local en general solicita mejoras en el acceso y la calidad de los servicios públicos en su comunidad, reclama la falta de viviendas, de transporte, de agua potable y también indican que es urgente que lleguen hasta este sector alimentos a bajo costo. La demanda ambiental está entre sus preocupaciones, dado que es insostenible una vida saludable en un entorno tan contaminado como el de Sinamaica. Sin embargo, parece haber cierto nivel de acostumbramiento a la situación. En todo caso, en algunos viejos añú es posible encontrar concepciones más vinculadas a valoraciones sobre el territorio muy conectadas con el bienestar de las personas. “Si la laguna se enferma nos enfermamos todos, porque venimos de ella”. La afirmación era reiterada en la voz de la matrona Josefita Medina, Añú (Diario Panorama, 2015).

Por su parte, los pescadores denuncian la degradación de las condiciones para su actividad, y la disminución de las especies que eran aprovechadas para la pesca y las especies asociadas; hablan de un socavamiento de sus medios de vida.

Intensidad del conflicto (alta, con movilizaciones masivas, amplia difusión mediática, violencia y arrestos; media, con protestas en la calle y movilización visible; baja, con alguna organización local; o latente, no hay organización ni movilización visible al momento)

  • Baja, con reclamos o denuncias por parte de investigadores y periodistas principalmente. Las denuncias realizadas por las comunidades afectadas son escasas, se realizan ante medios de comunicación local y están orientadas a solicitar mejoras en su calidad de vida especialmente en cuanto a las condiciones de sus viviendas, calidad de los servicios públicos y el acceso a los productos de la cesta básica.

¿Este conflicto ha terminado?

  • No

V. Impactos del proyecto

Impactos ambientales

  • Deterioro de la calidad de las aguas por la contaminación que generan los derrames de combustible, alterando así los ecosistemas que allí se encuentran.
  • Pérdida de la biodiversidad: las especies vegetales características como la enea y los manglares se deterioran por la mala calidad de las aguas y las quemas que se producen durante la manipulación del combustible de contrabando.
  • Desaparición y/o disminución de las especies animales del ambiente lagunar, principalmente de aquellas que eran capturadas de manera tradicional. “Desaparición del cotín, bagre, paletón, pámpano, armadillo, También a las rayas. Abundan las carpeticas, el tilapio, y el “machetico” tiene poca carne y es difícil atraparlo porque es caníbal”. Morán (2017).
  • Un pescador de la Laguna de Sinamaica entrevistado por Montiel (2016) indica: “Ellos (los funcionarios militares) a veces queman las pipas llenas de gasolina en los manglares y las eneas. Eso nos trae graves consecuencias por el humo y los pescados se mueren (…) Aquí sacábamos bocachico, bagre, carpeta y mana-mana y los vendíamos en el mercado o en El Moján pero ahora solo cortamos leña, ya ni esteras estamos haciendo porque la entrada de agua salada y la quema de pipas destruyó esas plantaciones que usábamos”.
  • Es posible que con la existencia de combustible en las aguas de la Laguna de Sinamaica se produzca la bioacumulación, entendida como la acumulación o depósito de una sustancia (generalmente nociva) dentro de un organismo vivo.
  • Disminución de la fauna asociada, como ocurre con el Piro-Piro. Según un nativo de la laguna de Sinamaica “el piro-piro antes se comía con más frecuencia, porque es muy saludable y se consigue aquí mismo. Hoy en día lo comemos una vez al mes, pero como ya no se consigue nada y aparte que está escaso, si se encuentra, se prepara guisado” (Morán, 2017).

Impactos en la salud

  • Aumento de enfermedades en la piel en las comunidades que habitan en la Laguna de Sinamaica, por el contacto directo con el agua contaminada.
  • Según el estudio realizado por Villalobos y otros (2016), la disminución de especies como bagre, carite, bocachico, corvito, cachama, sardina, carpeta, babilla, que eran consumidas tradicionalmente por los Añú, ha producido cambios en sus patrones alimenticios y los han colocado en riesgo nutricional: la desnutrición crónica, anemia, problemas gastrointestinales y deficiencias en la ingesta de macronutrientes y “micronutrientes importantes como el calcio, cobre, hierro, magnesio y zinc; y un consumo excesivo de fósforo y vitamina C son afecciones comunes de sus habitantes”. La situación actual ha “obligado a esta comunidad indígena a reemplazar su dieta por alimentos procesados, altos en calorías y pobres en nutrientes, propios de la cultura occidental y ampliamente consumidos en todo el país”. Los mismos indígenas señalan que sustituyen el consumo de proteínas de pescado y carne por carbohidratos como arroz y pasta.
  • Algunos Wayúu entrevistados indican: “Ya casi no hay peces en esas aguas”. En la ponchera del joven hay tilapias, bocachicos, seis o siete camarones y un bagrecito (…) Ese es el almuerzo de hoy, le tiramos dos kilos de arroz y comemos ocho personas”. Y ese es el resultado de 8 horas de pesca. La precaria situación económica los ha llevado a consumir especies animales que no formaban parte de sus hábitos alimenticios: “aquí estamos pasando mucha hambre (…) El cuervo no se comía antes (…) y ahora comen cuervo y hasta buchón (…) Ya es muy poco el animal que nada en la Laguna” (Morán, 2017).
  • No hay que olvidar los peligros de accidentes y explosiones provocados por el almacenamiento de gasolina en laboratorios y depósitos de manera inadecuada sin ninguna medida de prevención y seguridad.

Impactos socio-económicos y culturales

  • La grave consecuencia socioeconómica y cultural de la situación en la Laguna de Sinamaica es la afectación de los patrones culturales de los indígenas. El deterioro de la calidad de las aguas de la Laguna por el derrame de combustible incide en la modificación de los ecosistemas naturales a través de la disminución de especies disponibles para la pesca, actividad que se realizaba de forma tradicional en la región y servía para satisfacer el consumo de los habitantes y para su comercialización. La modificación en los patrones alimenticios o la denominada aculturación alimentaria por parte de los Añú, debido a la inexistencia de peces que empleaban para su consumo regular. Lo que ha obligado a esta comunidad indígena a reemplazar su dieta por alimentos procesados, altos en calorías y pobres en nutrientes, propios de la cultura occidental y ampliamente consumidos en todo el país (Villalobos y otros, 2016).
  • Para Leal, antropóloga y profesora de la escuela de Antropología de la Universidad del Zulia: “el cambio en el ambiente ha sido uno de los elementos influyentes. La contaminación ha fracturado el ecosistema y no solo del agua, sino de ellos porque son hombres de agua. Quienes vivían de la pesca migraron a otros sitios a ejercer la actividad, lo que contrae el deterioro de las condiciones familiares por estar tanto tiempo fuera del hogar. A ello se suma la proliferación del contrabando de gasolina, negocio que han preferido los laguneros por sus millonarios y rápidos resultados, tanto para ellos como para foráneos que también se han instalado en la cuenca” (Diario Panorama, 2015).
  • Con la quema de las especies vegetales se disminuye y deteriora la calidad de la materia prima que emplean en la elaboración de las viviendas tradicionales y de su artesanía.
  • Alí Fernández, coordinador del Departamento Socioantropológico de la Dirección de Cultura de La Universidad del Zulia, sostiene cuáles han sido los grandes cambios socioculturales que han experimentado los Añú: “además de la pérdida de su lengua que se remonta a la invasión de los españoles hace 500 años, la vergüenza étnica y la contaminación de la cuenca que ha llevado a la pérdida de costumbres ancestrales como la pesca y el corte de enea, más la emigración de los pobladores en busca de sustento en otras costas”.
  • Entre el bachaqueo y la falta de fuente de trabajo, se pierde el sentido de pertenencia e identidad. Afectación del turismo, que constituía una de las principales actividades económicas.

 

VI. Desarrollo del conflicto

Resultados y respuestas ante el conflicto (por parte del gobierno central, gobiernos regionales y locales, empresas involucradas, instituciones supra-nacionales, comunidades, entre otros)

Han existido algunas respuestas por parte del Gobierno Nacional y Regional orientadas a minimizar la extracción ilegal de combustible pero no para solventar la problemática ambiental que se produce. Básicamente la laguna de Sinamaica se ha convertido en una zona de sacrificio (al igual que lo es todo el Lago de Maracaibo).

Andrade en 2019, reportó que se incautaron 12 vehículos y se aprehendieron a 8 individuos involucrados en el contrabando de 15.400 litros de combustible que se encontraban ocultos en Sinamaica. A pesar de que se realiza patrullaje policial y militar de día y de noche por parte de la Armada y el Ejército Nacional Bolivariano, la incautación y destrucción de pipas llenas de combustible, el desmantelamiento de depósitos clandestinos y la detención de algunas personas involucradas en la actividad, son hechos puntuales que ocurren eventualmente y que no afectan significativamente la continuidad de las operaciones ilegales, ya que las ganancias que obtienen los involucrados (incluidos funcionarios) son muy elevadas, de manera que es imposible que tales operaciones se realicen sin la mirada complaciente de los efectivos, lo que demuestra un alto nivel de corrupción, que hace verdaderamente difícil desarticular el problema.

Las poblaciones de la laguna concuerdan en señalar que están completamente abandonadas y desasistidas, lo que refuerza esta lógica de degradación ambiental, pobreza y comercio ilícito. Organizaciones de derechos humanos y defensores de los pueblos indígenas han señalado que la situación de las comunidades originarias de la laguna se ha empeorado, con el agravamiento de sus condiciones económicas y una mayor desatención por parte de las autoridades (Codhez, 2020).

A través de diversos operativos llevados a cabo por organismos de seguridad del Estado –como la llamada Operación de Liberación del Pueblo (OLP)–, se han realizado detenciones y decomisos en agua y tierra de la gasolina de contrabando (Liga contra el silencio, 2018). Sin embargo dichas operaciones han sido señaladas por diversas organizaciones de derechos humanos del país como mortales y violatorias, al producirse ejecuciones extrajudiciales y violencia sin controles por partes de estos cuerpos especiales de seguridad que las llevan a cabo.

“Devolverle sus días de apogeo y algarabía a Sinamaica parece una tarea cuesta arriba para los locales. ¿Existe un camino para controlar la frontera y no afectar el turismo en la zona?” (Chirinos, 2016).

Alternativas propuestas (por parte de los grupos movilizados, pueblos indígenas, actores políticos y gubernamentales, entre otros)

Las alternativas de solución para la situación de la Laguna de Sinamaica han sido planteadas desde muchos años atrás. En el año 2000 se expusieron propuestas como  priorizar el mejoramiento de las condiciones ambientales y de servicios como el abastecimiento de agua potable y la eliminación de excretas. También la necesidad de un plan de acción para su rescate con acciones que abarcan el corto, mediano y largo plazo a través de cursos, charlas y talleres con contenido ambiental, además de fortalecer la vigilancia, control y la seguridad pública de la región (Hidrológica Venezolana, 2000).

También se han planteado propuestas relacionadas con el reimpulso de las actividades turísticas en el sector mediante la acción conjunta de la comunidad organizada y algunos organismos de alcance regional y nacional. En el año 2010, el Ministerio del Poder Popular para el Turismo (Mintur) trabajó con las comunidades organizadas para impulsar el turismo en este destino. En 2011, la comunidad de la Laguna de Sinamaica, de la mano del ICLAM, trabajó en la creación de un parque ecológico infantil, el “Jesús O´Navas Semprún”, como un espacio recreativo y una herramienta educativa ambiental para la conservación del ambiente lagunar. Sin embargo, estas no se concretan ante las condiciones que se desarrollan en el país y la región, debido a que así, la gente no se anima a hacer turismo.

¿Considera Ud. que se ha alcanzado la justicia ambiental en este caso?

No

Explique por qué

Las actividades que degradan las condiciones de la Laguna de Sinamaica han seguido desarrollándose, tales como el dragado de los ríos que abastecen a este cuerpo de agua, las aguas servidas de los palafitos que continúan descargándose de manera directa, y no se han realizado correctivos para controlar la salinidad de las aguas. El contrabando hacia Colombia ha continuado, aunque va variando dependiendo de condiciones diversas como la oferta de combustible, los precios nacionales y en Colombia, y los entramados de corrupción que reproducen el negocio. La ruta de Sinamaica sigue siendo funcional y se ha señalado que en el marco de la pandemia de la COVID-19 el combustible que llega a Sinamaica es extraído y dirigido hasta la ciudad de Maracaibo, donde existen mayores dificultades para adquirirlo y es comercializado en dólares. Las poblaciones no sólo no son atendidas para la remediación ambiental sino que están en completo abandono por las autoridades estatales.

 

VII. Fuentes consultadas y recomendadas

Leyes, decretos, legislaciones y recursos jurídicos relacionados con el caso

Artículos

Libros, documentos académicos y científicos

  • Hidrológica Venezolana (2000). La salud de las poblaciones indígenas mejoramiento de las condiciones ambientales en las comunidades indígenas – Gerencia de Comercialización Coordinación del Programa de Participación Comunitaria en APS.
  • Levy, Alegría. Salazar,Jenny. Mata, Marilin. Sandrea, Lisette. Paz, América. Valero, Kutchynskaya. Hernández,Ileana. Fuenmayor, Alisbeth (2009). Bacterias enteropatógenas en la comunidad étnica añude la Laguna de Sinamaica, Estado Zulia, Venezuela. Revista de la Sociedad Venezolana de Microbiología, 29(2). Disponible en https://www.redalyc.org/service/redalyc/downloadPdf/1994/199414957004/1
  • Villalobos, Daniel. García, Doris. Bravo, Alfonso (2016). Aculturación alimentaria del pueblo Añú, Laguna Sinamaica, Venezuela. MedULA, 25: 45-55. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6433755

Videos y media de la campaña

1. Caracol (2013). Contrabando de gasolina por el río Limón! Archivo de Youtube.

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=-Tz_EkCJtXw

2. Comunidad Sin Censura (2016a). Corrupción en La Laguna de Sinamaica. Archivo de Youtube.

Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=EjcvqB9-ce8

3. Comunidad Sin Censura (2016b). Situación desesperante en Laguna de Sinamaica. Archivo de Youtube.

Disponible en https://www.youtube.com/watch?v=2R2Vq_EM9kY

4. Euklarreal (S.F.) Parador turístico Sinamaica. Archivo de Youtube.

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=f8VZ678DxD4

5. ICLAM (2012). Parque Ecológico en la Laguna de Sinamaica. Archivo de Youtube.

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=-o2slYMWFHc&t=154s

6. López, Guillermo (201). Laguna de Sinamaica, Contrabando de Gasolina el 20 Diciembre 2013. Archivo de Youtube.

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=coQonXAU5G4

7. Los Informantes (2018). Conozca la odisea del tráfico ilegal de gasolina en la frontera con Venezuela. Archivo de Youtube

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=sS-KaMfgrIs

8. Noticia al Día (S.F.). En el epicentro del contrabando de gasolina en Zulia (Especial NAD). Archivo de Youtube.

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=y6l7CTMgZgM

9. Testigo Directo (2014). Guerra Contra el Contrabando Departamento, así son las caravanas de la muerte en la Guajira. Archivo de Youtube.

Disponible en: https://www.youtube.com/watch?v=xPFkIdu5ETg

 

Imágenes y registro fotográfico

Imagen N° 1 Laguna de Sinamaica. Fuente: Geomorfositios.Zulianos. Disponible en: https://geomorfositioszulianos.wordpress.com/laguna-de-sinamaica/
Imagen N° 2 Palafito en la Laguna de Sinamaica. Fuente: Alejandro Paredes. Disponible en: http://www.laverdad.com/zulia/91516-la-laguna-de-sinamaica-deja-de-ser-un-destino-turistico.html
Imagen N° 3: Pipas de gasolina. Fuente: Prensa YVKE Mundial. Disponible en: https://www.aporrea.org/regionales/n256957.html
Imagen N° 4: Depósito de Pipas de gasolina. Fuente: Reportero 24. Disponible en: https://www.reportero24.com/2014/04/16/zulia-contrabando-de-gasolina-via-chorizos/
Imagen N° 5: Pipas de gasolina. Fuente: Reportero 24. Disponible en: https: https://www.reportero24.com/2014/04/16/zulia-contrabando-de-gasolina-via-chorizos/
Imagen N° 6 Fotografía aérea contrabando de combustible Fuente: Panorama. Disponible en: https://www.diariorepublica.com/sucesos/vea-las-impresionantes-imagenes-del-contrabando-de-combustible-en-el-rio-limon-fotos
Imagen N° 7 Ruta de tránsito de la gasolina desde la laguna. Fuente: Testigo Directo (2014).

 

Autor(es) o contribuidor(es) de esta ficha

Observatorio de Ecología Política de Venezuela

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